El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, anunció este lunes su dimisión como líder del Partido Laborista y como jefe de Gobierno, al reconocer que perdió la confianza de su grupo parlamentario para continuar en el cargo.
En una declaración ofrecida frente a la residencia oficial de 10 Downing Street, Starmer informó que ya había comunicado su decisión al Carlos III, jefe de Estado británico, y aseguró que hará todo lo posible para garantizar una transición «ordenada» al frente del Ejecutivo.
«Cada decisión que he tomado ha sido anteponiendo el país que quiero. Por eso, renunciaré como líder del Partido Laborista», expresó un visiblemente emocionado Starmer ante las cámaras de televisión, acompañado por ministros y miembros de su equipo de Gobierno.
La renuncia abre un nuevo escenario político en el Reino Unido y obliga al Partido Laborista a iniciar el proceso para elegir a un nuevo líder que asuma las riendas del Gobierno y del partido en medio de un complejo panorama político y económico.



