La tasa de mortalidad infantil en Costa Rica se ubicó en 8,44 fallecimientos por cada 100.000 nacimientos en 2025, una reducción frente a los 10,21 registrados en 2024, informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
De acuerdo con el reporte, el 76 % de las muertes ocurre en el periodo neonatal, es decir, durante los primeros 28 días de vida. Las principales causas están asociadas a afecciones perinatales (46,2 %) y malformaciones congénitas (37,6 %).
En paralelo, la mortalidad materna también mostró una caída significativa al ubicarse en 1,3 por cada 100.000 nacidos vivos, frente a 3,27 del año anterior, lo que refleja mejoras en la atención durante el embarazo y el parto, según el Ministerio de Salud.
Las autoridades destacaron que en los últimos años se han reforzado los sistemas de vigilancia y la atención inmediata a recién nacidos, especialmente en la etapa más crítica.
Persisten desafíos en el sistema de salud
Pese a los avances, el Ministerio de Salud reconoce que aún existen desafíos importantes, entre ellos reducir los tiempos de atención, mejorar los traslados en emergencias y fortalecer los servicios en zonas rurales e indígenas.
“A pesar de este avance, aún hay retos importantes por atender”, señala el comunicado oficial.
Las autoridades también subrayan la necesidad de promover el control prenatal oportuno y atender factores de riesgo como el embarazo adolescente.
Por su parte, la ministra de Salud, Mary Munive, atribuyó los resultados al “trabajo articulado entre instituciones públicas, personal de salud y comunidades”, así como a decisiones enfocadas en proteger a las poblaciones más vulnerables.



