El Tribunal Supremo de Estados Unidos evalúa este miércoles si el Gobierno de Donald Trump tiene la potestad de revocar el Estatus de Protección Temporal (TPS), un programa que protege de la deportación a unos 360.000 migrantes haitianos y sirios.
Se trata de la primera vez que la máxima corte aborda un caso relacionado con el TPS, un mecanismo aprobado en 1990 que permite otorgar protección y permisos de trabajo a extranjeros que no pueden regresar a sus países por conflictos o desastres.
La disputa surge tras la decisión de la Administración Trump de eliminar el amparo para estas nacionalidades, al considerar que ya no se justificaba y que los beneficiarios podían regresar de forma segura.
Tribunales federales en Washington y Nueva York bloquearon inicialmente la medida, al concluir que se violaron normas administrativas, lo que llevó el caso hasta el Supremo.
Una decisión con impacto masivo
La resolución podría afectar a más de 1,3 millones de personas de 17 países que actualmente cuentan con TPS en EEUU, incluidos venezolanos que también enfrentan procesos legales similares.
“La decisión va a impactar a toda la comunidad con TPS”, advirtió José Palma, de la Alianza Nacional del TPS.
Expertos legales sostienen que el fallo definirá hasta dónde llega el poder del Ejecutivo para eliminar protecciones migratorias existentes.
Mientras tanto, organizaciones advierten que una decisión favorable al Gobierno podría abrir la puerta a deportaciones masivas.



