Altos funcionarios de EEUU están preparando la logística para un posible ataque militar contra Irán en los próximos días, según revelaron fuentes citadas por Bloomberg. La medida marcaría un giro radical hacia una participación directa de Washington en el conflicto que estremece Medio Oriente.
La situación sigue siendo volátil y podría cambiar, pero algunos de los consultados apuntan a un posible ataque durante el fin de semana.
El expresidente Donald Trump, quien lleva días evaluando públicamente un posible bombardeo a Irán, declaró el miércoles: “Tengo ideas sobre qué hacer”, y añadió que tomará la decisión “un segundo antes de que sea necesario”.
Horas antes, al ser consultado sobre si atacará a Irán, respondió: “Puede que lo haga. Puede que no lo haga”. Un alto funcionario de la Casa Blanca reiteró que “todas las opciones siguen sobre la mesa”.
Trump pasa de la diplomacia a la amenaza militar
Este tono contrasta con sus declaraciones de la semana pasada, cuando Trump hablaba de abrir una vía diplomática para lograr un acuerdo nuclear con Teherán. Sin embargo, su retórica ha cambiado, presionado por aliados como el senador Lindsey Graham, quien ha sostenido múltiples llamadas con Trump y le ha instado a actuar con fuerza.
“Les dio una oportunidad para la diplomacia. Cometieron un error de cálculo”, dijo Graham. “Cuanto antes acabemos con esta amenaza para la humanidad, mejor.”
Irán insiste en la vía diplomática
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó que Irán sigue comprometido con la diplomacia y que “nunca ha buscado ni buscará armas nucleares”. El viernes, Irán sostendrá una reunión clave en Ginebra con los cancilleres del Reino Unido, Francia y Alemania, según fuentes diplomáticas.
Mientras tanto, Irán ha lanzado más de 400 misiles balísticos y cientos de drones contra Israel desde que comenzó el conflicto. El gobierno israelí reporta 24 muertos y más de 800 heridos. A su vez, Israel ha causado al menos 224 muertes en Irán.
Trump también confirmó que llamó al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu para alentarlo a “seguir adelante” con las operaciones ofensivas, aunque sin prometer apoyo militar directo por parte de EEUU.



