El presunto líder del primer cartel del narcotráfico de Costa Rica, Luis Picado Grijalba, alias “Shock”, será extraditado a Estados Unidos desde Londres, donde permanece detenido desde el 31 de diciembre de 2024, informaron este miércoles autoridades costarricenses.
El director interino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto, confirmó que el sospechoso fue declarado extraditable por las autoridades del Reino Unido tras una solicitud de Estados Unidos.
“Nos informó la DEA que el líder del Cartel Caribe ha sido declarado extraditable por las autoridades del Reino Unido”, indicó Soto.
Extradición en los próximos días
Según explicó el funcionario, el traslado se concretará “en los próximos días” en un avión de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA).
Picado Grijalba, de 44 años, es de origen nicaragüense pero cuenta con nacionalidad costarricense. Fue capturado en Londres en atención a una orden internacional emitida por la justicia estadounidense.
Operación contra el cartel
En noviembre de 2025, las autoridades de Costa Rica ejecutaron un amplio operativo contra esta organización criminal en Limón y San José, que dejó 30 detenidos y la incautación de 14 toneladas de droga, además de bienes vinculados al grupo.
El OIJ identificó a esta estructura como el Cartel del Caribe Sur, considerada la primera organización criminal de este tipo en el país, con un esquema que incluía brazo armado y divisiones logísticas, financieras y tecnológicas.
Sanciones y red internacional
En enero de 2026, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) sancionó a los principales miembros del grupo, incluyendo a “Shock”, su hermano Jordie Kevin Picado Grijalba, alias “Noni”, y otros colaboradores señalados por lavado de dinero.
Según autoridades estadounidenses, ambos se consolidaron como traficantes clave de cocaína, con vínculos directos con proveedores en Colombia y operaciones de traslado hacia Estados Unidos y Europa.
Costa Rica y la presión del narcotráfico
El caso se produce en un contexto de creciente preocupación por el avance del narcotráfico en Costa Rica, país que se ha convertido en un punto estratégico para el almacenamiento y tránsito de droga hacia mercados internacionales.
En mayo de 2025, el Congreso costarricense aprobó una reforma que permite la extradición de nacionales por delitos como narcotráfico y terrorismo, lo que ha facilitado procesos como el de Picado Grijalba.



