El gobierno de Panamá aclaró este sábado su postura frente al litigio comercial que mantiene con Costa Rica en la Organización Mundial del Comercio (OMC) por las restricciones a productos agropecuarios costarricenses, y aseguró que está abierto al diálogo siempre que existan reglas equilibradas para ambas partes.
La disputa entre ambos países se remonta a las restricciones impuestas por Panamá entre 2019 y 2020 a la importación de productos como banano, plátano, carne de res, pollo, cerdo, lácteos, piña y fresas procedentes de Costa Rica.
En 2024, un grupo arbitral de la OMC falló a favor de Costa Rica, decisión que Panamá apeló en enero de 2025.
Panamá defiende medidas comerciales
La polémica resurgió luego de que la presidenta costarricense Laura Fernández Delgado afirmara en una entrevista televisiva que buscará resolver el conflicto directamente con el presidente panameño José Raúl Mulino.
“Haré todo lo que esté a mi alcance para que Panamá cumpla con lo que corresponde”, declaró Fernández al cuestionar las restricciones sobre productos lácteos y cárnicos costarricenses.
Tras esas declaraciones, el ministro de Comercio e Industrias de Panamá, Julio Moltó, respondió mediante un comunicado en el que sostuvo que Panamá está ejerciendo mecanismos legítimos contemplados dentro del sistema multilateral de comercio.
“El sector productivo panameño merece el mismo respeto que el costarricense”, expresó el funcionario.
El conflicto llegó a la OMC
El panel arbitral de la OMC rechazó el argumento principal de Panamá, que sostenía que las restricciones eran provisionales debido a supuestas insuficiencias sanitarias y científicas en productos como fresas, piñas, bananas y plátanos.
Panamá alegó además que varios establecimientos costarricenses no habían renovado permisos sanitarios necesarios para exportar.
El proceso formal comenzó en 2021, cuando Costa Rica solicitó consultas bilaterales ante la OMC tras no lograr un acuerdo amistoso.



