La Organización Mundial de la Salud informó que espera contar en unos dos meses con una vacuna contra la nueva variante del virus del Ébola que afecta actualmente a la República Democrática del Congo y que ya ha dejado al menos 130 fallecidos.
La representante de la OMS en territorio congoleño, Anne Ancia, explicó que actualmente se trabaja junto a instituciones internacionales, entre ellas la Universidad de Oxford, para acelerar el desarrollo de una vacuna específica contra la variante Bundibugyo, detectada en este nuevo brote.
Según detalló, la vacuna previamente aprobada contra el ébola fue diseñada para la variante Zaire, responsable del brote de 2019, por lo que no resulta efectiva contra la cepa actual.
Ancia indicó además que durante los primeros días hubo dificultades para confirmar los contagios, ya que los laboratorios de la zona solo estaban preparados para detectar la variante Zaire. Esto provocó que algunos pacientes fueran diagnosticados inicialmente con malaria.
Más de 500 casos sospechosos
De acuerdo con la OMS, ya se contabilizan más de 500 casos sospechosos en el país africano, mientras las autoridades sanitarias mantienen vigilancia en la ciudad de Bunia, considerada el epicentro del brote.
La funcionaria alertó además sobre las prácticas funerarias tradicionales, señalando que “los entierros son una fuente importante de contagio” debido al contacto con cuerpos infectados.
Por su parte, la representante de la Federación Internacional de la Cruz Roja, Laura Archer, aseguró que se están enviando equipos especiales para permitir entierros más seguros y dignos.
La OMS declaró emergencia internacional por este brote el pasado 17 de mayo, mientras organismos internacionales advierten que la respuesta sanitaria se complica por la presencia de grupos armados y la crisis humanitaria que afecta a millones de desplazados en la RDC.



