El proceso judicial en Estados Unidos contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, suma un nuevo capítulo. Este lunes, el juez federal Alvin Hellerstein convocó una nueva audiencia para el 30 de junio a las 12:00 p.m. (hora local), tras aceptar una solicitud conjunta de la Fiscalía y la defensa.
El matrimonio será trasladado desde el centro de detención de Brooklyn, donde permanece recluido desde su arresto en Caracas el pasado 3 de enero.
OFAC destraba el pago de la defensa
Uno de los puntos clave del caso ha sido la decisión de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, que autorizó modificar sanciones para permitir que el Estado venezolano cubra los honorarios legales de los acusados.
Esta medida llevó a que la defensa retirara su argumento de que existía un bloqueo que impedía una representación efectiva, solicitud que el juez aceptó “sin perjuicio”, dejando abierta la posibilidad de que vuelva a plantearse en el futuro.
Se suspende el “reloj” del juicio
El magistrado también decidió detener el conteo del plazo judicial, en el marco de la Ley de Juicio Rápido, lo que permite extender los tiempos del proceso.
Esta norma establece, por lo general, un límite de 70 días para iniciar un juicio penal federal, pero la suspensión otorga más margen a las partes para preparar sus argumentos.
Cargos y postura de la defensa
Tanto Maduro como Flores se han declarado “no culpables” de los delitos imputados, entre ellos:
- Conspiración para narcoterrorismo
- Importación de cocaína a Estados Unidos
- Uso y posesión de armas
El caso continúa bajo atención internacional, en un proceso que podría extenderse por meses o incluso años debido a su complejidad legal.



