La deuda Venezuela EE.UU. OFAC entra en una nueva fase controlada. El Departamento del Tesoro autorizó servicios técnicos para estudiar una posible reestructuración, sin permitir acuerdos ni pagos.
La medida fue emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros mediante la Licencia General 58, que habilita servicios legales, financieros y de consultoría vinculados al análisis de la deuda del gobierno de Venezuela y de Petróleos de Venezuela (PDVSA).
Autorización limitada y bajo control
La licencia permite:
- Evaluar escenarios de reestructuración
- Diseñar propuestas y estrategias financieras
- Preparar documentación técnica
Sin embargo, mantiene restricciones clave:
- No autoriza renegociar ni cerrar acuerdos
- No permite pagos de deuda
- Prohíbe negociaciones directas con acreedores
En la práctica, Washington abre la puerta al análisis, pero mantiene bloqueado cualquier avance definitivo.
Restricciones adicionales
El documento también establece límites sobre los mecanismos de pago.
Quedan prohibidos acuerdos que incluyan:
- Pagos en oro
- Uso de criptomonedas o activos digitales
- Operaciones vinculadas al petro
Además, la licencia impide ejecutar embargos o decisiones judiciales que afecten activos bloqueados bajo sanciones.
PDVSA incluida en el alcance
La autorización cubre no solo al Estado venezolano, sino también a PDVSA y a cualquier empresa en la que la estatal tenga participación mayoritaria.
Esto amplía el alcance técnico de la medida, aunque sin modificar el núcleo del régimen de sanciones.
Señal a los mercados, sin levantar sanciones
La decisión forma parte de un ajuste técnico dentro del esquema de sanciones, sin implicar su levantamiento.
El objetivo es permitir que asesores y actores financieros preparen escenarios a futuro, en un contexto donde los bonos venezolanos han mostrado movimientos ante expectativas de los inversores.
Por ahora, la reestructuración sigue en fase preliminar y dependerá de decisiones políticas y condiciones aún no definidas.




