La agrupación de demócratas hispanos en el Congreso de Estados Unidos criticó este viernes la nueva política migratoria del Gobierno de Donald Trump, que obliga a los migrantes con visas temporales a salir del país para solicitar la residencia permanente.
El presidente del Caucus Hispano, el congresista Adriano Espaillat, calificó la medida como un “ataque” contra inmigrantes y familias que buscan regularizar su estatus migratorio en Estados Unidos.
“Condeno enérgicamente el más reciente ataque de la Administración Trump contra los inmigrantes y las familias que buscan la residencia permanente legal en los Estados Unidos”, señaló Espaillat en un comunicado.
El legislador advirtió que la disposición afectará a estudiantes, trabajadores, científicos, empresarios y familiares de ciudadanos estadounidenses que ya residen legalmente en el país.
Según el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), los migrantes con visas temporales —como las de trabajo, estudio o turismo— deberán regresar a sus países de origen y realizar la solicitud de residencia permanente en consulados estadounidenses.
La medida incluye visas como la B-1 y B-2, F-1, M-1 y distintos programas de trabajo temporal como las H-1B, H-2A y H-2B.
Hasta ahora, muchos solicitantes realizan el trámite desde dentro de Estados Unidos mediante cambios de estatus migratorio, un proceso que puede tardar años y se realiza sin necesidad de salir del país.
El Gobierno estadounidense argumenta que la nueva disposición busca hacer cumplir la Ley de Inmigración y Nacionalidad, aunque no todos los gobiernos anteriores la habían aplicado estrictamente.



