El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, informó que la isla aceptará la oferta de ayuda valorada en 100 millones de dólares, formalizada públicamente por el Gobierno de EEUU mediante un comunicado del Departamento de Estado.
El canciller cubano señaló que, aunque todavía no se ha precisado si la asistencia será entregada en efectivo o en recursos materiales, La Habana está dispuesta a conocer los detalles del ofrecimiento y la manera en que será ejecutado en beneficio del pueblo cubano.
Rodríguez afirmó que el Gobierno cubano no tiene como práctica rechazar cooperación extranjera cuando esta se ofrece “de buena fe” y con fines humanitarios para atender necesidades urgentes de la población.
No obstante, cuestionó lo que calificó como una “incongruencia” por parte de Washington, al considerar que mantiene medidas económicas que afectan severamente a la isla mientras anuncia ayuda humanitaria.
Asimismo, indicó que Cuba está dispuesta a trabajar junto a la Iglesia Católica y otras organizaciones humanitarias independientes en la distribución de la asistencia, destacando la experiencia de cooperación que existe entre ambas partes.
El funcionario insistió en que espera que la ayuda esté “libre de maniobras políticas” y no sea utilizada para aprovechar las dificultades que enfrenta el pueblo cubano.



