El estatal Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) aseguró este jueves que Costa Rica no tiene previsto comprar energía a Panamá y afirmó que cuenta con capacidad suficiente para cubrir la demanda eléctrica nacional durante lo que resta de 2026.
La aclaratoria ocurre en medio de la creciente tensión política y comercial entre ambos países, luego de que el presidente panameño, José Raúl Mulino, anunciara la suspensión de la venta de electricidad hacia Costa Rica.
“Costa Rica no tiene contratos firmes de compra de energía con Panamá, por lo que actualmente no está importando electricidad de ese país y proyecta no hacerlo durante lo que resta de 2026”, indicó el ICE en un comunicado.
La institución también destacó que el sistema eléctrico costarricense dispone de los recursos necesarios para garantizar el suministro y reiteró su respaldo al Mercado Eléctrico Regional de Centroamérica, señalando que las operaciones energéticas se rigen por criterios técnicos y comerciales.
La medida anunciada por Panamá se produjo luego de las declaraciones de la presidenta costarricense, Laura Fernández, quien denunció un supuesto “bloqueo comercial” impuesto desde 2019 a varios productos agrícolas de Costa Rica.
Mulino afirmó que la decisión responde al principio de “reciprocidad” y expresó su molestia por el tono utilizado por el nuevo Gobierno costarricense en medio de la disputa comercial que ambos países mantienen ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Costa Rica y Panamá mantienen diferencias por restricciones panameñas a productos como banano, carne, lácteos y piña costarricense. En 2024, un panel de la OMC falló a favor de Costa Rica, aunque Panamá presentó una apelación que todavía sigue en proceso.



