El presidente de EEUU, Donald Trump, y el secretario de Estado, Marco Rubio, elevaron este jueves la tensión con Cuba al dejar abierta la posibilidad de una eventual intervención militar contra la isla.
Durante declaraciones ofrecidas desde el Despacho Oval, Trump afirmó que distintos mandatarios estadounidenses han evaluado acciones contra Cuba durante décadas, aunque insinuó que su administración podría ejecutar medidas más contundentes.
“Otros presidentes lo han considerado durante 50 o 60 años, y parece que yo seré quien lo haga”, expresó el mandatario estadounidense.
Por su parte, Rubio aseguró que la Casa Blanca continúa apostando públicamente por una salida diplomática con La Habana, aunque admitió que considera poco probable alcanzar acuerdos con el actual gobierno cubano.
El jefe de la diplomacia estadounidense también sostuvo que Cuba representa una amenaza para la seguridad nacional de EEUU debido a sus vínculos con China y Rusia, además de sus relaciones con gobiernos considerados adversarios de Washington.
Las declaraciones ocurren apenas un día después de que el Departamento de Justicia estadounidense presentara cargos contra Raúl Castro por su presunta responsabilidad en el derribo de avionetas de exiliados cubanos en 1996, un caso que volvió a tensar las relaciones bilaterales.
Desde La Habana, el presidente Miguel Díaz-Canel calificó la acusación como una maniobra política, mientras China expresó su respaldo al gobierno cubano y criticó la postura de Washington.
En medio de este escenario, la administración Trump mantiene el endurecimiento de sanciones y aumenta la presión política sobre Cuba, elevando la preocupación internacional por una posible escalada diplomática y militar.



