Las autoridades de Costa Rica decomisaron un cargamento de 560 kilos de cocaína que estaba oculto dentro de un contenedor de productos agrícolas camuflados en masa de yuca y que tenía como destino el puerto de Amberes, en Bélgica.
El operativo fue ejecutado en la Terminal de Contenedores de Moín, en la provincia de Limón, principal puerto de exportación del país centroamericano, informó el Ministerio de Seguridad costarricense.
Según las autoridades, el cargamento fue detectado mediante el uso de escáneres instalados en el puerto como parte de la llamada Operación Soberanía, estrategia impulsada desde 2023 para combatir el tráfico internacional de drogas escondidas en exportaciones legales.
Los funcionarios localizaron 560 paquetes de presunta cocaína, cada uno con un peso aproximado de un kilogramo, ocultos dentro del contenedor que iba rumbo a Europa.
Costa Rica se ha convertido en los últimos años en un importante punto logístico para organizaciones narcotraficantes que movilizan droga proveniente de Suramérica hacia Estados Unidos y países europeos.
De acuerdo con cifras del Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD), durante 2025 las autoridades decomisaron 46,5 toneladas de cocaína, una de las cifras más altas registradas en la historia del país.
En medio del aumento de operaciones del narcotráfico, Costa Rica también reforzó su cooperación con Estados Unidos y recientemente se incorporó a la iniciativa regional “Escudo de las Américas”, promovida por el presidente Donald Trump para combatir a los carteles de droga en la región.



