Un ciudadano uruguayo, Irazmar Carbajal De Jesus, se declaró culpable este martes ante un tribunal federal de Estados Unidos por conspirar para operar un negocio de transferencia de dinero sin licencia, facilitando el movimiento de casi 100.000 dólares desde la República Dominicana hacia una cuenta en Florida, en violación de las sanciones impuestas al gobierno de Venezuela.
De acuerdo con documentos judiciales, Carbajal, de 60 años, acordó transferir aproximadamente 99.500 dólares en efectivo, utilizando facturas falsas y varias cuentas bancarias para encubrir el origen de los fondos. En sus comunicaciones con un socio, Carbajal usaba un lenguaje codificado, refiriéndose al dinero como un “niño que necesita ser llevado a la escuela”.
El hombre se enfrenta a una pena máxima de cinco años de prisión, y su sentencia está programada para el próximo 12 de junio. El juez federal tendrá en cuenta las directrices legales y otros factores estipulados por la ley estadounidense.
El caso fue divulgado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, con la participación de la División Criminal y la Unidad Internacional de Corrupción del FBI en Miami. Las fiscales Barbara Levy y Nalina Sombuntham lideran la acusación, en el marco de la Sección de Lavado de Dinero, Narcóticos y Decomiso, cuyo objetivo es proteger el sistema financiero estadounidense y combatir el lavado de activos de organizaciones criminales.
La investigación determinó que Carbajal y su socio recibieron un 20 % de comisión por las transacciones, que incluían la asistencia a personas sancionadas por el gobierno venezolano para trasladar fondos a territorio estadounidense, sin cumplir con las regulaciones financieras ni contar con licencias oficiales.
La MNF (Money Laundering, Narcotics, and Forfeiture Section) del Departamento de Justicia enfatiza que su misión es decomisar ganancias ilícitas, desarticular carteles de drogas y prevenir que las instituciones financieras sean utilizadas para apoyar el crimen organizado internacional.



