El presidente de EEUU, Donald Trump, pidió este jueves a los legisladores republicanos en el Congreso que aprueben la Ley SAVE America, un proyecto impulsado por su partido que busca reforzar los requisitos para votar en las elecciones federales de este año, en medio de nuevas acusaciones sobre un supuesto fraude electoral.
En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump aseguró que las elecciones estadounidenses están “amañadas” y que se han convertido en “el hazmerreír de todo el mundo”. Además, advirtió que, si no se corrige el sistema electoral, el país “dejará de existir”.
El mandatario instó a los republicanos a respaldar medidas como la exigencia de identificación de los votantes, la prueba de ciudadanía para registrarse y restricciones al voto por correo, contempladas en la ley SAVE, cuyas siglas significan Salvaguardar la Eligibilidad del Votante Estadounidense.
La Cámara de Representantes, controlada por el Partido Republicano, aprobó el año pasado una primera versión del proyecto, que exige presentar documentación que pruebe la ciudadanía estadounidense para poder registrarse en elecciones federales. Aunque ya es ilegal que los no ciudadanos voten, Trump y sectores republicanos sostienen que existen denuncias de participación de inmigrantes indocumentados en estados gobernados por los demócratas.
Versión actualizada de la ley
Recientemente, los republicanos introdujeron una versión actualizada del proyecto que añade el requisito de identificación de votante a nivel federal. Además, la iniciativa plantea limitar el voto por correo, permitiéndolo solo en casos específicos como enfermedad, discapacidad, servicio militar o viajes, una medida que Trump volvió a respaldar públicamente.
Organizaciones defensoras de los derechos civiles, que apoyan la posición de los demócratas, advirtieron que estas disposiciones podrían “dificultar el acceso” al voto de millones de personas, pese a que en la mayoría de los países los ciudadanos deben identificarse para ejercer el derecho al sufragio.
La propuesta surge luego de que la Casa Blanca restara importancia a recientes declaraciones de Trump sobre la posibilidad de “nacionalizar” las elecciones. En una entrevista con NBC, el presidente afirmó que algunos estados podrían no estar contando correctamente los votos.
Por su parte, la portavoz presidencial, Karoline Leavitt, aseguró que el objetivo central del mandatario es reforzar las garantías contra el voto de no ciudadanos mediante legislación federal.
Obstáculo en el Senado
Actualmente, los republicanos cuentan con 53 escaños en el Senado, por debajo de los 60 votos necesarios para aprobar la ley, lo que pone en duda su viabilidad. Este escenario podría cambiar si se eliminara el filibusterismo, una medida que Trump ha defendido en el pasado, aunque genera divisiones dentro de su propio partido.
Pese a ello, el líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, afirmó que la votación se llevará a cabo. En contraste, el líder de la minoría demócrata, Chuck Schumer, adelantó que hará “todo lo posible” para bloquear la iniciativa, a la que calificó como una “abominación”.
“Es como una segunda versión de las leyes de Jim Crow en todo el país”, afirmó Schumer, en referencia a las normas de segregación racial vigentes en Estados Unidos hasta 1965.



