Cinco migrantes de distintos continentes fueron enviados por EEUU al reino africano de Esuatini, en medio de su política de deportación a terceros países.
El gobierno del expresidente Donald Trump envió recientemente a cinco inmigrantes al pequeño reino de Esuatini, antigua Suazilandia, como parte de la expansión de su programa de deportaciones hacia terceros países, según informó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de EEUU.
Cinco expulsados, ninguno de Esuatini
Según una publicación de la subsecretaria de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, en la red social X, los deportados son originarios de Cuba, Jamaica, Laos, Vietnam y Yemen.
McLaughlin aseguró que se trata de “delincuentes tan bárbaros que sus países rechazaron recibirlos”. De acuerdo con el DHS, algunos enfrentan cargos por asesinato y violación de menores.
Deportaciones a terceros países, una estrategia polémica
La administración Trump ha defendido las deportaciones a terceros países como una política necesaria ante la negativa de algunos gobiernos de aceptar a sus propios nacionales deportados. En junio de 2025, la Corte Suprema de EEUU habilitó estas expulsiones, incluso a países sin vínculo directo con los migrantes.
Según reseña Univisión, esta es la segunda operación conocida bajo esta modalidad. En una anterior, EEUU ya había deportado a ocho hombres a Sudán del Sur.
¿Por qué Esuatini?
Esuatini, una de las últimas monarquías absolutas del mundo, tiene alrededor de 1,2 millones de habitantes y está ubicada entre Sudáfrica y Mozambique. Desde 1986 es gobernada por el rey Mswati III, criticado por su estilo de vida opulento y su historial de represión política.
El gobierno de ese país no ha hecho comentarios sobre el acuerdo para aceptar a personas deportadas desde Estados Unidos.
EEUU busca ampliar esta red de destinos
La Casa Blanca también ha enviado a venezolanos y otros migrantes a países como Costa Rica, El Salvador y Panamá. En cambio, Nigeria ha rechazado abiertamente los intentos de Washington por firmar acuerdos similares.



