El presidente Donald Trump decidió poner fin a las negociaciones diplomáticas con Nicolás Maduro, según informan funcionarios estadounidenses, lo que podría derivar en una escalada militar en el Caribe.
Durante una reunión con altos mandos, Trump instruyó a su enviado especial Richard Grenell a cesar toda comunicación con el gobierno venezolano, frustrado por la negativa de Maduro a renunciar al poder y su rechazo a las acusaciones de narcotráfico.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, confirmó que la Armada estadounidense ha lanzado cuatro ataques recientes contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico provenientes de Venezuela. Además, la recompensa por Maduro aumentó a 50 millones de dólares, y funcionarios como Marco Rubio lo califican de “fugitivo de la justicia estadounidense”.
Estados Unidos considera ahora un “conflicto armado” formal contra los cárteles de droga, y expertos señalan que cualquier ampliación de operaciones podría involucrar directamente a Venezuela, aumentando la tensión regional.



