El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que las fuerzas armadas estadounidenses ejecutaron uno de los bombardeos más contundentes registrados en Oriente Medio, al atacar objetivos militares en la isla iraní de Kharg, considerada un punto clave para la industria petrolera de la República Islámica.
A través de su red social Truth Social, el mandatario señaló que la operación fue realizada por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) bajo su autorización y aseguró que los objetivos militares presentes en la isla fueron completamente destruidos.
Trump describió a Kharg como “la joya de la corona de Irán”, al tratarse de un enclave estratégico donde se almacena gran parte del petróleo que el país exporta al mercado internacional. Según explicó, el ataque forma parte de las operaciones más intensas que se han llevado a cabo en la región.
No obstante, el mandatario indicó que decidió no atacar la infraestructura petrolera ubicada en la isla, aunque advirtió que esa determinación podría cambiar si se produce alguna acción que afecte la navegación en el estrecho de Ormuz.
“Si Irán o cualquier otro actor intenta interferir con el paso seguro de los barcos por el estrecho de Ormuz, reconsideraré inmediatamente esta decisión”, advirtió.
La isla de Kharg, situada a unos 25 kilómetros de la costa iraní, es considerada un centro estratégico para el país persa, ya que alberga su principal terminal de exportación de crudo y uno de los mayores puntos de carga de petróleo para buques petroleros.
Medios locales señalan que en este territorio también se encuentran grandes instalaciones de almacenamiento que permiten distribuir el crudo iraní hacia distintos mercados internacionales.
Horas antes del ataque, especialistas citados por medios internacionales habían advertido que Estados Unidos e Israel habían evitado atacar este enclave, debido al fuerte impacto que un daño a esa infraestructura podría generar en el mercado energético mundial.



