El Senado estadounidense rechazó una resolución clave que buscaba impedir que el presidente Donald Trump realizara acciones militares en Venezuela sin autorización del Congreso. La votación terminó 51 a 50, y el vicepresidente J.D. Vance emitió el voto de desempate en contra de la medida, dando la victoria al bloque republicano.
La iniciativa pretendía reafirmar la autoridad del Congreso sobre el uso de la fuerza militar, tal como lo establece la Constitución de Estados Unidos.
Detalles de la votación:
Varios senadores republicanos cambiaron de postura tras presiones políticas, dejando la votación empatada 50‑50. Vance ejerció su derecho constitucional para emitir el voto decisivo y frenar la resolución.
La medida habría exigido que cualquier acción militar adicional en Venezuela —como ataques o despliegues de tropas— tuviera aprobación explícita del Congreso, evitando decisiones unilaterales de la Casa Blanca.
Por qué no prosperó:
Aunque una versión anterior de esta resolución había avanzado con apoyo bipartidista, en la fase final fue rechazada. Los republicanos que se movieron en contra argumentaron que no existían hostilidades abiertas ni tropas estadounidenses en Venezuela, y que la medida era innecesaria.
Reacciones políticas:
Tras el fracaso de la resolución, se intensifican las tensiones entre quienes apoyan un amplio poder ejecutivo para responder a amenazas globales y quienes defienden que el poder de declarar o autorizar guerra recae en el Congreso.
Resumen:
El Senado, dividido 51‑50, rechazó la resolución que habría limitado al presidente Trump para emprender acciones militares en Venezuela sin la aprobación del Legislativo. El voto de desempate de Vance reforzó, por ahora, la autoridad de Trump sobre este tema.



