El Gobierno de Rusia manifestó su profunda preocupación por lo que calificó como declaraciones “beligerantes” de Estados Unidos en relación con Venezuela y cuestionó el silencio de los líderes europeos frente al anuncio de un eventual bloqueo naval en el Caribe.
Durante una rueda de prensa conjunta con su homólogo iraní, Abás Araqchí, el canciller ruso Serguéi Lavrov advirtió que las acciones de la Armada estadounidense podrían ir más allá de operativos marítimos. Según afirmó, los mensajes provenientes del Pentágono sugieren incluso la posibilidad de una operación terrestre, tras lo que describió como interceptaciones ilegales de buques civiles en aguas del Caribe.
Lavrov sostuvo que estas medidas de Washington no cuentan con respaldo internacional, con la excepción —dijo— de algunos gobiernos europeos. A su juicio, ese silencio estaría motivado por el interés de Europa en no confrontar a la administración de Donald Trump, especialmente para mantener canales de negociación abiertos en el conflicto de Ucrania.
Las declaraciones del canciller ruso se producen después de que el presidente estadounidense Donald Trump afirmara públicamente que Venezuela está rodeada por “la mayor armada jamás reunida en la historia de Suramérica”, y anunciara un bloqueo total a los petroleros que entren o salgan del país, en el marco de una ampliación del operativo militar en el Caribe.
Washington ha justificado el despliegue como parte de la lucha contra el narcotráfico en la región, aunque Moscú considera que se trata de una escalada peligrosa que amenaza la estabilidad regional. El Kremlin ha pedido a EEUU evitar acciones que desestabilicen el Caribe y reiteró su respaldo a la legitimidad del gobierno de Nicolás Maduro.
Rusia también negó que Caracas haya solicitado formalmente asistencia militar, como el envío de misiles o sistemas antiaéreos. En paralelo, ambas cámaras del Parlamento ruso instaron a la comunidad internacional a condenar lo que califican como acciones agresivas de Estados Unidos contra Venezuela.



