El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reiteró que la Casa Blanca supervisa los ingresos derivados del petróleo venezolano para garantizar que se usen en beneficio de la población y no sean malversados tras la captura del expresidente Nicolás Maduro en enero.
Rubio explicó que Washington retendrá control inicial sobre esos fondos para asegurar que se destinen a servicios básicos como salud y educación durante la transición política.
Defendió que esta supervisión del dinero petrolero forma parte de una estrategia para estabilizar la economía venezolana y evitar que recursos terminen beneficiando a redes corruptas o al antiguo régimen.
Las bromas de Trump
Por otra parte, el presidente Donald Trump generó risas entre su gabinete al bromear sobre su supuesta popularidad en Venezuela. En un comentario jocoso, dijo que podría considerar presentarse a las elecciones de ese país contra la presidenta interina, Delcy Rodríguez, tras finalizar su mandato en Estados Unidos. Según varios asistentes, Trump repitió la idea en tono humorístico, haciendo reír a los funcionarios presentes.
Estas declaraciones se producen en medio de un contexto de alta tensión entre Washington y Caracas, con la administración estadounidense impulsando cargos adicionales contra Maduro en tribunales de Nueva York por narcoterrorismo y delitos relacionados con drogas.



