La costarricense Rebeca Grynspan se convirtió en la única mujer en la contienda por la Secretaría General de la ONU, tras la salida de la argentina Virginia Gamba y la expresidenta chilena Michelle Bachelet. Este hecho histórico destaca a Costa Rica como protagonista en la carrera por liderar el organismo multilateral, que nunca ha tenido a una mujer al frente en más de 80 años de historia.
Grynspan compite ahora con dos candidatos: Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica, y Macky Sall, expresidente de Senegal. Con menos aspirantes en la mesa, la costarricense gana visibilidad y la oportunidad de consolidar apoyos en los bloques regionales y en las negociaciones internacionales.
Actualmente, Grynspan dirige la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y ha ocupado cargos como subsecretaria general de la ONU y secretaria general iberoamericana. Costa Rica formalizó su candidatura el pasado 3 de marzo, y la elección final se definirá en la Asamblea General de la ONU, mientras el actual secretario general, António Guterres, concluirá su mandato el 31 de diciembre de 2026.
Este escenario sitúa a Costa Rica y a Rebeca Grynspan como protagonistas de un proceso histórico que podría marcar un antes y un después en la igualdad de género dentro del sistema multilateral.



