El petrolero Skipper, confiscado por Estados Unidos frente a la costa venezolana, navegaba con una bandera guyanesa que, según las autoridades de Guyana, no le correspondía. El Departamento de Administración Marítima de Guyana (MARAD) aseguró que el buque «no está registrado en Guyana» y condenó el uso no autorizado de su bandera.
En un comunicado, el MARAD indicó que continuará colaborando con agencias internacionales para «identificar y sancionar cualquier uso indebido de la bandera guyanesa».
El presidente estadounidense, Donald Trump, calificó la operación como la incautación de «un petrolero muy grande, el más grande jamás confiscado». Por su parte, el Gobierno de Venezuela denunció la acción como un «robo descarado» y advirtió que llevará el caso a instancias internacionales.
La captura ocurrió el mismo día en que Guyana y EE. UU. firmaron un acuerdo de cooperación militar, incluyendo el fortalecimiento del Acuerdo Shiprider, que permite a personal estadounidense abordar embarcaciones sospechosas en aguas guyanesas. La firma contó con la presencia de altos funcionarios de defensa de EE. UU.
Desde el inicio del operativo ‘Lanza del Sur’, el Comando Sur de EE. UU. ha hundido más de 20 embarcaciones acusadas de transportar drogas, causando la muerte de más de 80 tripulantes calificados por Washington como «narcoterroristas».
Este episodio se enmarca en la prolongada disputa fronteriza entre Venezuela y Guyana por la región del Esequibo, administrada por Georgetown pero reclamada por Caracas.
EVCR/ Agencias



