Abogados que representan a inmigrantes venezolanos y haitianos afectados por la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) se mostraron optimistas tras una audiencia en el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito en California.
Jessica Bansal, de la Alianza Nacional de TPS, afirmó:
“Tenemos argumentos legales muy fuertes y vamos a continuar la pelea en la corte”.
La demanda alega que el fin del TPS para cerca de 600.000 personas fue motivado por “animosidad racial y caprichosa” y que la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, excedió su autoridad legal.
El programa, que protege contra la deportación y otorga permisos de trabajo, había sido extendido por la administración Biden para venezolanos y haitianos, pero la Casa Blanca actual intentó revocarlo alegando que va contra el “interés nacional” de EE.UU.
Un juez federal bloqueó esta revocación, pero la Casa Blanca apeló y el Tribunal Supremo autorizó eliminar el TPS mientras continúa el litigio.
La próxima audiencia está prevista para el 1 de agosto en California.



