Familiares, amigos y admiradores despidieron en Nueva York al legendario músico Willie Colón, uno de los grandes referentes de la salsa, fallecido el 21 de febrero a los 75 años.
El domingo, seguidores del artista acudieron al velatorio realizado en McMahon, Lyon & Hartnett Funeral Home, en White Plains, donde recordaron su trayectoria con fotografías, música y mensajes de cariño. Durante la ceremonia también hubo guardia de honor policial, un gesto que reflejó el respeto que el trombonista cultivó durante décadas.
Muchos de los asistentes se acercaron para rendirle tributo al artista que ayudó a transformar la salsa en un fenómeno mundial.
Misa en la Catedral de San Patricio
El homenaje principal se realizó este lunes con una misa en la Catedral de San Patricio, en Manhattan, a la que asistieron familiares, amigos y fanáticos para darle el último adiós. El entierro se llevó a cabo en privado.
Durante la ceremonia, Diego Colón, uno de sus hijos, destacó el impacto que dejó su padre.

“Dejó una sombra gigantesca. El mundo cambió con su música… y quienes lo conocieron cambiaron con su amor”, expresó.
Luego habló Alejandro Miguel (Nell) Colón, quien recordó que el artista siempre soñó con que su funeral se realizara en la histórica catedral neoyorquina.
“Lo logramos”, dijo ante los asistentes.
El obispo Joseph A. Espaillat, encargado de la homilía, recordó los orígenes del músico en El Bronx y destacó su legado.
“Podemos decir que es hijo de El Bronx o de Puerto Rico, pero lo más importante es que es un hijo de Dios”, señaló.
Willie Colón fue una de las figuras clave del movimiento salsero en Nueva York y dejó una huella profunda en la música latina. Su familia pidió que, en lugar de flores, quienes deseen honrar su memoria apoyen la investigación sobre enfermedad pulmonar intersticial.
Con información de TeleMundo



