Sandro Castro, nieto del exlíder cubano Fidel Castro, volvió a colocarse en el centro de la polémica tras asegurar que la mayoría de los cubanos prefiere el capitalismo al modelo comunista vigente en la isla.
En una entrevista concedida a CNN desde su residencia en La Habana, el joven de 33 años lanzó duras críticas al actual mandatario, Miguel Díaz-Canel, y dejó abierta la puerta a un eventual acercamiento con Donald Trump.
“Creo que la mayoría de los cubanos quieren el capitalismo, no el comunismo”, afirmó, al describir un país donde —según dijo— crece el deseo de cambios económicos profundos.
Críticas al poder y a la crisis
Castro cuestionó la gestión del Gobierno cubano y aseguró que muchas decisiones debieron tomarse antes. “No creo que esté haciendo un buen trabajo”, sostuvo sobre Díaz-Canel.
También retrató la crisis cotidiana que enfrenta la población: fallas eléctricas, escasez de agua y dificultades para acceder a bienes básicos. “Es muy duro, realmente muy duro”, expresó.
Lujo en medio del apagón
La entrevista generó fuertes reacciones en redes sociales por el contraste entre su discurso y su estilo de vida. Fue grabada durante un apagón, pero en su apartamento —ubicado en una zona exclusiva de La Habana— contaba con electricidad gracias a un generador propio, mientras consumía bebidas frías.
Ese contraste reavivó críticas hacia su figura, tanto de sectores opositores como de simpatizantes del oficialismo.
Entre la sátira y la controversia
Sandro Castro también ha ganado notoriedad por sus publicaciones en redes sociales, donde mezcla humor, provocación y mensajes políticos. En uno de sus videos recientes, incluso recreó de forma satírica un escenario de cooperación entre Cuba y Estados Unidos.
Pese a definirse como “revolucionario”, aboga por cambios estructurales. “Tenemos que abrir el modelo económico y eliminar la burocracia”, afirmó.
Un país bajo presión
Sus declaraciones coinciden con un momento crítico para Cuba, marcado por una severa crisis energética. Ese mismo día, un cargamento de crudo procedente de Rusia llegó a la isla, aunque expertos advierten que su impacto sería limitado y temporal.
En medio de este contexto, las palabras del nieto de Fidel Castro reavivan el debate sobre el futuro político y económico del país.



