El japonés Shigeaki Mori, sobreviviente del bombardeo atómico de Hiroshima y recordado por su emotivo abrazo con Barack Obama, falleció a los 88 años, según informaron medios locales este martes.
Mori murió el pasado 14 de marzo en un hospital del oeste de Japón, de acuerdo con la cadena pública NHK.
Testigo de la tragedia nuclear
Tenía apenas ocho años cuando Estados Unidos lanzó la primera bomba atómica contra población civil el 6 de agosto de 1945. El ataque dejó unas 70.000 personas muertas de forma inmediata y decenas de miles más fallecieron posteriormente por las secuelas.
El hecho marcó el desenlace de la Segunda Guerra Mundial tras la rendición de Japón.
Mori se encontraba a unos 2,5 kilómetros del epicentro de la explosión y vivió durante décadas con las consecuencias de la radiación.
El abrazo que dio la vuelta al mundo
Su historia cobró relevancia internacional en 2016, cuando recibió entre lágrimas un abrazo de Obama durante la primera visita de un presidente estadounidense en funciones a Hiroshima.
La imagen se convirtió en un símbolo de reconciliación y memoria histórica.
Una vida dedicada a las víctimas
Más allá de su experiencia personal, Mori investigó la muerte de prisioneros de guerra estadounidenses que se encontraban en la ciudad durante el bombardeo.
Sus hallazgos confirmaron que 12 soldados murieron en el ataque, y dedicó años a contactar a sus familiares para informarles, convencido de que el sufrimiento provocado por la bomba no distinguía nacionalidades.
Llamado al desarme nuclear
Mori también respaldó los esfuerzos de la organización Nihon Hidankyo, reconocida con el Nobel de la Paz 2024, que promueve la eliminación de las armas nucleares.
Su mensaje cobró mayor relevancia en un contexto internacional marcado por nuevos conflictos y el rearme de potencias nucleares.



