Un total de 3 731 788 costarricenses están habilitados para votar en las elecciones nacionales del 1.º de febrero de 2026, según confirmó el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), que incluye además a miles de ciudadanos naturalizados que ejercerán el derecho al sufragio en estos comicios.
Dentro del padrón electoral, más de 94 000 costarricenses naturalizados podrán votar el domingo, lo que representa alrededor del 2,55 % del total de electores registrados.
Naturalizados por nacionalidad
La Unidad de Estadística del TSE detalló que los ciudadanos naturalizados provienen de al menos 140 países diferentes, y los grupos más numerosos son:
- Nicaragüenses: 53 045
- Colombianos: 10 625
- Salvadoreños: 5 086
- Venezolanos: 3 056
- Panameños: 2 553
- Cubanos: 2 509
- Peruanos: 2 194
- Chinos: 2 124
Además, existen naturalizados originarios de República Dominicana, Estados Unidos, Honduras, México, Chile, España, Ecuador, Argentina e Italia, entre otros países.
Voto de naturalizados y contexto electoral
Los ciudadanos naturalizados obtienen el derecho al voto una vez que han cumplido 12 meses desde la obtención de su carta de naturalización, según la Constitución Política de Costa Rica.
El padrón electoral total de este proceso no solo incluye a quienes votan por primera vez por naturalización, sino también a los jóvenes que cumplen la mayoría de edad, lo que ha contribuido a un incremento general del número de votantes respecto a procesos electorales anteriores.
Contexto de las elecciones
Las elecciones de este domingo definirán al presidente, dos vicepresidentes y los 57 diputados de la Asamblea Legislativa para el período 2026‑2030. Las encuestas publicadas recientemente muestran que la candidata oficialista Laura Fernández lidera la intención de voto, con cerca del 40 % —el umbral para ganar en primera vuelta— aunque un alto porcentaje de indecisos mantiene abierta la posibilidad de un balotaje.
El rol de los naturalizados —incluidos los unos 3 000 venezolanos habilitados para votar— podría tener impacto en algunas regiones y resultados cerrados, dado que representan una bolsa significativa de electores nuevos con diversidad de origen y trayectorias migratorias.



