María Corina Machado aseguró que al régimen venezolano se le ha ordenado desmantelarse a sí mismo, al referirse al escenario político que se abrió tras los hechos del pasado 3 de enero. La dirigente opositora afirmó que el país atraviesa una etapa “irreversible” y reiteró que no puede haber transición sin la liberación de todos los presos políticos.
En sus declaraciones, Machado sostuvo que el proceso actual no responde a decisiones internas del poder, sino a presiones externas directas sobre la estructura que sostiene al régimen. “Es al propio régimen a quien le están dando instrucciones de desmantelarse”, afirmó, al describir lo que considera un quiebre definitivo del modelo político vigente.
La líder opositora calificó la situación en Venezuela como altamente inestable y subrayó que el objetivo es que el cambio político sea “lo más corto y rápido posible”. A su juicio, desde comienzos de enero el país entró en una nueva fase que exige determinación y firmeza por parte de la oposición.
Machado evitó pronunciarse sobre decisiones específicas adoptadas por Estados Unidos y se negó a especular sobre los contactos de Washington con figuras del oficialismo. Sin embargo, insistió en que el proceso en marcha no admite retrocesos y que la estructura del poder actual es “endeble” y sostenida por el miedo y la represión.
Sobre una eventual convocatoria electoral, rechazó poner fechas y calificó cualquier cronograma como especulación. Aun así, reiteró que Edmundo González es el presidente electo y afirmó que, en condiciones verdaderamente libres, la oposición obtendría resultados inéditos en la historia política del país.
Finalmente, Machado fue enfática al señalar que no puede existir transición con presos políticos, y que su liberación es una condición indispensable para avanzar. Aseguró que Venezuela se encuentra ante un punto de no retorno y llamó a la población a actuar con serenidad y madurez frente a un escenario que definió como decisivo.
Agencias



