El Museo del Louvre volvió a abrir sus puertas este lunes, aunque de forma parcial, tras el espectacular robo de joyas de la corona francesa ocurrido el domingo. Las autoridades calificaron las piezas sustraídas como de “valor incalculable”.
Desde las 9:00 de la mañana, cientos de visitantes regresaron al museo más famoso del mundo, aunque la galería de Apolo —donde los ladrones irrumpieron usando un montacargas— permanece cerrada por motivos de seguridad y peritaje.
Durante el asalto, los delincuentes robaron nueve joyas y abandonaron una de ellas en su huida: la corona de la emperatriz Eugenia de Montijo, recuperada con daños.
El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, reconoció “fallos graves de seguridad”, pero aseguró que los responsables “serán capturados, en un mes o en un año”.



