La basílica de la Sagrada Familia, en Barcelona, alcanzó este viernes 20 de febrero de 2026 su altura final tras la colocación de la cruz que corona la Torre de Jesucristo, elevando el templo hasta los 172,5 metros y consolidándolo como la iglesia más alta del mundo.
El templo diseñado por Antoni Gaudí ya había superado en octubre pasado a la catedral de Ulm, en Alemania, cuando su torre central alcanzó los 162,9 metros. Con la instalación de la pieza final, la obra modernista marca un nuevo hito arquitectónico más de 140 años después del inicio de su construcción.

La cruz, de 17 metros de alto y 13,5 de ancho, fue izada con una gran grúa ante la mirada de turistas y visitantes. Está recubierta de vidrio y cerámica blanca esmaltada, siguiendo la idea original de Gaudí de que evocara la luz de Cristo. En sus brazos horizontales contará con ventanales que permitirán observar la ciudad.
Fabricada en Alemania por la empresa especializada Joseph Gartner GmbH, la estructura llegó a Barcelona dividida en 14 piezas que fueron ensambladas en el propio templo.
Aunque la torre ya está completada, los andamios serán retirados progresivamente antes del 10 de junio, fecha prevista para su bendición, que coincidirá con el centenario de la muerte de Gaudí.
La Sagrada Familia es actualmente el monumento de pago más visitado de España, con 4,8 millones de entradas vendidas en 2024. Sin embargo, la fecha definitiva de finalización del proyecto sigue sin concretarse. Entre los puntos pendientes está la construcción de la fachada de la Gloria y una gran escalinata frontal, obras que han generado debate por el posible impacto en edificios residenciales cercanos.




