Lo que comenzó como una búsqueda de bienestar terminó en tragedia. Karolina Krzyzak, una joven polaca de 27 años, murió sola en un hotel de Bali tras seguir una dieta frutariana extrema, basada únicamente en frutas crudas.
La joven, exalumna de la Universidad de Leeds (Reino Unido), había viajado a Indonesia para conectar con personas que compartieran su visión del veganismo. Pero su frágil estado físico sorprendió al personal del Sumberkima Hill Resort, donde fue hallada sin vida.
Según reportó The Sun, Karolina sufría desde hace años trastornos alimentarios. Cuando llegó al hotel apenas podía caminar, pesaba 22 kilos y rechazaba toda ayuda médica.

Los trabajadores intentaron persuadirla para que acudiera a un médico, pero ella se negó. Tres días después de registrarse, un amigo alertó al hotel por no tener noticias suyas. El personal la encontró sin signos vitales en su habitación.
Su muerte reabre el debate sobre los riesgos de las dietas extremas y el impacto psicológico de las modas alimentarias que prometen salud, pero pueden costar la vida.
En que consite
Este tipo de dieta es una perteneciente a la corriente vegana, consiste en su mayoría en el consumo de fruta cruda, ingiriendo un 70 al 80% del aporte calórico a través de estas. También puede incluir algunas verduras, semillas en moderación y se evitan los granos o cereales, todo producto de origen animal como las carnes e incluso, los lácteos. Otros alimentos que también se eliminan al cien son los cocinados, aunque sea fruta y mucho menos, se consideran los procesados.
Extremo
Algunos frugívoros o frutarianos llegan a ser tan estrictos como para comer solamente la fruta que cae de los árboles a la tierra, otros comen de los frutos cosechados o habrá quienes hasta en casos muy extremos, de plano no coman ni cualquier fruto con semillas ya que estas en un futuro tienen la capacidad de convertirse en plantas vivas que den nuevos frutos.



