Durante 2025, Venezuela siguió bajo un entorno de represión política, con detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y hostigamiento a críticos del gobierno, según el informe anual de Human Rights Watch (HRW).
El reporte indica que tras las elecciones de julio de 2024, ampliamente cuestionadas, las autoridades intensificaron la persecución contra opositores, defensores de derechos humanos y periodistas. Miles de personas fueron arrestadas bajo cargos vagos como “incitación al odio” y “terrorismo”.
Abusos documentados incluyen intimidación, acoso y detenciones arbitrarias, con cientos de defensores y comunicadores afectados. Las fuerzas de seguridad y grupos armados progubernamentales también fueron vinculados a muertes durante operativos represivos y a prácticas de desaparición forzada.
Desde principios de 2026, tras cambios políticos en el país, se reportaron liberaciones de presos políticos en medio de propuestas de leyes de amnistía y excarcelaciones, aunque organizaciones de derechos humanos señalaron que el proceso avanza lentamente y que centenares de detenidos permanecen bajo custodia.
HRW subraya que el control sobre la sociedad civil, la represión sistemática y las restricciones a la libertad de expresión siguen siendo elementos centrales del contexto de derechos humanos en Venezuela.



