Un sorprendente sitio arqueológico de petroglifos fue localizado en la zona alta de la comunidad de Quebrada Seca, en el Municipio Cedeño, despertando interés de investigadores y especialistas más allá de Venezuela.
Este conjunto rupestre consiste en una gran roca con grabados que exhibe formas como espirales, círculos concéntricos y figuras humanas estilizadas, motivos que los expertos interpretan como expresiones simbólicas de los pueblos indígenas que habitaron la región hace milenios.
¿Qué representan estos símbolos?
Las imágenes posiblemente reflejan aspectos de la cosmovisión ancestral, como ciclos naturales, creencias espirituales y vínculos con el entorno, elementos habituales en arte rupestre de otras regiones del continente.

Edad estimada y contexto arqueológico
Aunque aún no se han realizado dataciones de laboratorio, las características del desgaste y las similitudes estilísticas con otros sitios permiten situar la antigüedad entre 4.000 y 8.000 años, lo que posicionaría a este sitio entre los más antiguos conocidos en el oriente venezolano.
Este amplio rango de edad es común en estudios preliminares de arte rupestre, ya que la datación directa de petroglifos es compleja y requiere métodos especializados.
Caminos hacia la preservación
Debido a la fragilidad de los grabados y los riesgos de deterioro natural o intervención humana, las autoridades locales han propuesto medidas para categorización oficial y protección del sitio, incluyendo vigilancia y conservación activa.
Entidades como el Instituto del Patrimonio Cultural podrían involucrarse próximamente en la documentación formal del lugar, así como en el diseño de acciones educativas y de gestión del patrimonio.
Potencial turístico y cultural
La Dirección de Turismo del estado ha planteado la idea de crear una ruta arqueológica que integre Quebrada Seca en circuitos de visita responsable, buscando equilibrar la accesibilidad pública con la preservación del legado prehistórico.
Si futuras investigaciones confirman la parte más antigua de las estimaciones, este descubrimiento podría aportar nuevas claves sobre el desarrollo simbólico y los desplazamientos culturales de los primeros habitantes del oriente venezolano.



