El Gobierno de Guyana ha tomado la decisión de restringir las solicitudes de nuevas actividades de exploración petrolera de ExxonMobil en áreas cercanas a su frontera con Venezuela, en medio del litigio territorial que ambos países mantienen ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Dicha disputa se relaciona con la delimitación de la frontera marítima y terrestre entre las dos naciones, con implicaciones directas en el desarrollo de hidrocarburos en zonas offshore disputadas.
El ministro de Recursos Naturales de Guyana, Vickram Bharrat, explicó que la medida tiene como propósito evitar una escalada de tensiones y posibles confrontaciones mientras se espera un fallo definitivo del tribunal internacional. Por ello, la administración ha optado por no otorgar permisos para explorar en parte del extremo noroeste del Bloque Stabroek y en áreas adyacentes, manteniendo cautela en los bloques limítrofes.
Aunque la decisión afecta determinadas solicitudes recientes de exploración más próximas a la zona en disputa, el país no detiene por completo su crecimiento energético. Las autoridades han redirigido su atención hacia otras áreas petroleras y zonas cercanas a la costa que no están sujetas a controversias legales, con miras a continuar atrayendo inversiones y expandir su capacidad productiva.
Guyana ha emergido como uno de los productores de crudo de más rápido crecimiento en el mundo en los últimos años, con grandes reservas descubiertas principalmente en el Bloque Stabroek, que alberga más de 11 mil millones de barriles en recursos estimados y ha impulsado la apertura de múltiples proyectos de producción offshore.
Además de orientar esfuerzos hacia áreas nearshore y bloques menos controversiales, el Gobierno ha manifestado que cualquier exploración o explotación terrestre incluirá procesos de consulta pública, especialmente en zonas ecológicamente sensibles, como los humedales de Takatu, donde grupos ambientalistas han exigido medidas de protección antes de autorizar contratos en tierra firme.
La reconfiguración estratégica de la exploración y producción se produce en un momento en que Guyana busca consolidar su liderazgo petrolero en la región sin comprometer su posición diplomática ni complicar el proceso legal en curso ante la CIJ.
Agencias



