El fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Karim Khan, presentó de manera oficial su excusa para apartarse del caso Venezuela I, investigación que analiza presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos por el Estado venezolano, cumpliendo así con lo ordenado por la Sala de Apelaciones.
Conflicto de intereses y decisión judicial
A inicios de agosto, los jueces de apelación concluyeron que existían “motivos razonables para creer” que Khan enfrentaba un conflicto de intereses por su vínculo con la abogada Venkateswari Alagendra, su cuñada, quien en el pasado ha representado al Estado venezolano en instancias legales.
Ante esta situación, la Sala ordenó al fiscal apartarse del caso y le fijó un plazo de tres semanas para presentar su excusa formal, en concordancia con la Regla 35 del Reglamento de la Corte.
La respuesta de Karim Khan
En un escrito remitido desde La Haya el 18 de agosto, Khan expresó su desacuerdo con la interpretación de los magistrados, aunque subrayó que acata en su totalidad la decisión judicial.
El caso quedará ahora bajo la responsabilidad del vicefiscal Mame Mandiaye Niang, quien asumirá el seguimiento del expediente.
Origen de la recusación
La investigación contra Khan se originó en una solicitud de recusación presentada por la Fundación Arcadia, dirigida por el activista Robert Carmona-Borjas, que denunció los presuntos conflictos de interés en la conducción del proceso.
El caso Venezuela I se centra en determinar la responsabilidad del Estado venezolano en crímenes de lesa humanidad desde 2014, en el contexto de la represión de manifestaciones y persecución a la disidencia.



