Las autoridades de Costa Rica investigan una red de propiedades vinculadas a Edwin López, alias “Pecho de rata”, presuntamente utilizadas para el tráfico internacional de drogas en la zona fronteriza con Panamá.
El caso, en manos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fiscalía, incluye al menos tres fincas en Sixaola que habrían sido adquiridas mediante familiares y testaferros.
Una de las más relevantes alberga una bodega de gran tamaño, construida entre 2022 y 2023, ubicada a pocos kilómetros de playa Gandoca, un punto señalado como clave para el ingreso de droga al Caribe Sur.
Según las investigaciones, estas propiedades no solo funcionaban como centros logísticos, sino que también estaban conectadas estratégicamente con rutas fluviales, carreteras y zonas costeras utilizadas para el trasiego de estupefacientes.
Ganadería como fachada
Las autoridades sospechan que algunas fincas operaban bajo la apariencia de actividad ganadera para encubrir operaciones ilícitas.
En inspecciones previas se detectó la presencia de ganado y registros formales ante organismos sanitarios, lo que, según los investigadores, sería una “mampara” para justificar el uso real del terreno.
Además, se determinó que varios bienes fueron adquiridos por personas con ingresos muy bajos, lo que refuerza la hipótesis del uso de testaferros para ocultar el origen del dinero.
Pista clandestina bajo la mira
Otra propiedad en Buena Fe está siendo investigada por la presunta existencia de una pista clandestina.
En el lugar se detectó un claro en medio del bosque con dimensiones compatibles con el aterrizaje de avionetas, lo que habría facilitado el ingreso de cargamentos desde el extranjero.
La cercanía con el río Sixaola y zonas protegidas convierte el área en un punto estratégico, pero también vulnerable para actividades ilegales.
Red con antecedentes y vínculos internacionales
Las pesquisas también apuntan a conexiones con estructuras criminales en Colombia y al uso de sociedades para el manejo de bienes y dinero.
Documentos judiciales señalan que la organización habría operado durante años, con apoyo de otros implicados y presunta reincidencia en actividades de narcotráfico tras la salida de prisión de López.
El caso sigue en desarrollo y forma parte de una investigación más amplia sobre legitimación de capitales y crimen organizado en el Caribe Sur.
Con información de Costa Rica Hoy



