Monseñor Mario Moronta, obispo emérito de la Diócesis de San Cristóbal, falleció este 4 de agosto a los 76 años en la ciudad de San Cristóbal, estado Táchira, dejando un profundo vacío en la Iglesia venezolana tras más de 25 años de servicio pastoral.
El Cardenal Baltazar Porras confirmó la noticia a través de sus redes sociales, lamentando la partida de quien describió como “un pastor entregado y testigo fiel del Evangelio”.
“Despedimos con profundo dolor a un hombre grande y luchador. Que el Señor lo reciba en su Reino eterno, y que María Santísima mire con ternura el amor que siempre tuvo por sus hijos”, escribió Porras en Instagram.
Moronta fue una de las voces más respetadas dentro de la Conferencia Episcopal Venezolana, conocido por su compromiso con los más necesitados y su postura firme ante las crisis que han marcado al país. Familiares y amigos han preferido mantener en la intimidad las causas del fallecimiento, y han pedido respeto y discreción sobre el tema tan personal.




