Un meteoro explotó en la atmósfera sobre el noreste de EEUU y provocó fuertes estruendos que alarmaron a miles de residentes en los estados de Massachusetts y New Hampshire, informó la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA).
Según la agencia espacial estadounidense, el fenómeno ocurrió la tarde del sábado 30 de mayo, cuando una brillante bola de fuego atravesó el cielo antes de desintegrarse a gran velocidad sobre la región.
La NASA explicó que el objeto ingresó a la atmósfera terrestre viajando a más de 120.000 kilómetros por hora y se fragmentó a una altitud superior a los 60 kilómetros.
“La energía liberada en la desintegración fue equivalente a unas 300 toneladas de TNT, lo que explica los fuertes estruendos”, indicó Jennifer Dooren, subdirectora de prensa de la NASA.
El organismo aclaró además que el evento no estuvo relacionado con ninguna lluvia de meteoros activa y tampoco correspondía a restos de satélites o basura espacial.
“Esta bola de fuego no estuvo asociada a ninguna lluvia de meteoros actualmente activa, pero era un objeto natural y no la reentrada de desechos espaciales ni de un satélite”, precisó Dooren.
Casas temblaron tras el paso del meteoro
Usuarios en redes sociales reportaron haber escuchado fuertes explosiones y vibraciones en viviendas de distintos puntos del noreste estadounidense.
Algunos residentes aseguraron que el estruendo fue tan intenso que provocó temblores en ventanas, puertas y estructuras de las casas.
Aunque el fenómeno causó alarma entre la población, hasta el momento no se han reportado heridos ni daños materiales asociados a la explosión del meteoro.
Las autoridades continúan recopilando información sobre el evento astronómico, considerado uno de los más llamativos registrados recientemente en la región.



