La policía de Noruega informó este domingo que la explosión ocurrida la pasada madrugada cerca de la embajada de Estados Unidos en Oslo, que no dejó víctimas, podría considerarse un ataque selectivo, aunque la motivación aún se desconoce y no hay sospechosos identificados.
Grete Lien Metlid, jefa de los servicios operativos de la policía de Oslo, calificó el hecho como un “incidente grave” y confirmó que se trató de un artefacto explosivo dirigido específicamente contra la embajada.
Por su parte, Frode Larsen, jefe de la unidad de investigación e inteligencia, indicó que aunque el incidente podría estar relacionado con la situación de seguridad en Oriente Medio, otras hipótesis también están sobre la mesa, incluyendo vandalismo o activismo.
La policía recibió reportes de la explosión alrededor de la 01:03 horas local y constató daños materiales significativos en la entrada de la embajada. Se desplegaron numerosos recursos policiales y se reforzaron las medidas de seguridad en la zona, asegurando que no hay peligro para la población.
La ministra de Justicia y de Situaciones de Emergencia, Astri Aas-Hansen, calificó el incidente como “inaceptable” y aseguró que las investigaciones se llevan a cabo con máxima seriedad.



