El Secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, aseguró este domingo que la actual estrategia antidrogas del país prioriza detener los barcos que transportan cargamentos ilícitos antes de que lleguen a territorio estadounidense.
Rubio explicó que, aunque históricamente se han realizado operativos de interdicción, el enfoque actual es más preventivo y letalmente preciso. “El Departamento de Defensa no se toma esto a la ligera. Se trata de operaciones cuidadosamente planificadas para identificar con certeza qué barcos están involucrados en tráfico de drogas”, afirmó.
El funcionario destacó la precisión de la inteligencia militar estadounidense, asegurando que las fuerzas conocen de antemano quiénes tripulan las embarcaciones y qué tipo de actividades realizan. “No se trata de disparar sin información, sino de actuar con responsabilidad”, subrayó.
Rubio describió los escenarios típicos que enfrentan las fuerzas navales: barcos a 24 kilómetros de aguas internacionales, con motores potentes y sin equipamiento pesquero, señales inequívocas de transporte de droga.
Por primera vez —según indicó— el ejército estadounidense actúa de forma directa dentro del hemisferio occidental contra estas redes, con el objetivo de reducir la violencia y las muertes asociadas al consumo de drogas en el país.
Rubio afirmó que los resultados ya son visibles: “En las últimas semanas, el número de embarcaciones dedicadas al tráfico ha disminuido considerablemente”.
El Secretario concluyó expresando la confianza del gobierno en el trabajo conjunto entre las fuerzas armadas y las agencias de inteligencia, destacando la cautela y precisión que exige cada operación.



