El papa expresó este martes su “profunda tristeza” por el rechazo de Rusia a la propuesta de una tregua navideña y pidió que los conflictos armados en el mundo se detengan al menos durante 24 horas con motivo de la Navidad.
A la salida de su residencia en Castel Gandolfo, donde descansa los martes, el pontífice hizo un llamado “a todas las personas de buena voluntad” para que respeten la festividad del nacimiento de Jesús como un día de paz. “Ojalá nos escuchen y haya, al menos, un día de paz en todo el mundo”, señaló.
El papa lamentó que la solicitud de una pausa humanitaria no haya sido aceptada y reiteró que la Navidad debería ser un momento de reconciliación, incluso en medio de los conflictos más graves.
Sobre la situación en Gaza, recordó la reciente visita del patriarca latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, a la parroquia de la Sagrada Familia, la única iglesia católica en la Franja. También indicó que este martes pudo conversar con el párroco local, el sacerdote argentino Gabriel Romanelli.
“Están intentando organizar la Navidad en condiciones extremadamente difíciles”, afirmó, al tiempo que expresó su esperanza de que se mantengan los esfuerzos por alcanzar un acuerdo de paz.
Tras su paso por Gaza, el cardenal Pizzaballa señaló que la crisis humanitaria sigue siendo crítica: viviendas, escuelas y hospitales requieren reconstrucción, mientras la población sobrevive en condiciones de extrema pobreza, aunque con el deseo firme de recuperar una vida digna.



