Estados Unidos podrá enviar a Costa Rica hasta 25 migrantes de terceros países cada semana, según un acuerdo firmado este lunes en San José por Kristi Noem, enviada especial de Washington para la Alianza de Seguridad en América Latina.
Costa Rica ya había recibido a cerca de 200 migrantes de Asia y Europa del Este el año pasado, una situación que generó críticas de organismos de derechos humanos debido a que permanecieron varios meses en un albergue remoto cerca de la frontera con Panamá.
«Se estima que podrían trasladarse hasta 25 personas por semana», indicó Noem tras la firma del convenio con el presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, y la mandataria electa, Laura Fernández, quien asumirá el cargo el 8 de mayo.
Noem afirmó en un video distribuido por el gobierno costarricense que el país «trabaja con nosotros para garantizar que las personas que se encuentran en nuestro país de manera irregular tengan la oportunidad de regresar a sus países de origen».
Por su parte, Chaves señaló que con este acuerdo Costa Rica «se consolida una vez más como un aliado de EE. UU. en los asuntos que importan en el hemisferio». El mandatario añadió que los migrantes recibirán «una condición legal temporal mientras se define su situación», aunque el comunicado oficial no detalla las condiciones o lugares de estancia.
Chaves subrayó que «es un convenio voluntario», y que Costa Rica puede decidir rechazar a personas o nacionalidades específicas, siempre dentro del marco de los derechos humanos.
Kristi Noem visitó previamente República Dominicana y Honduras, donde se reunió con los mandatarios de esos países, Luis Abinader y Nasry Asfura, para abordar temas de seguridad en el marco de la iniciativa estadounidense conocida como “Escudo de las Américas”.
Noem destacó que Costa Rica «será un socio clave y líder en esta alianza, trabajando con nuestros países vecinos para enfrentar juntos desafíos comunes y amenazas compartidas».



