El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, descartó este martes imponer nuevas sanciones a Rusia de inmediato, argumentando que una escalada punitiva podría entorpecer las negociaciones de paz con Ucrania.
“Si empezamos a amenazar con sanciones, los rusos dejarán de dialogar”, aseguró Rubio ante el Senado.
Según el funcionario, el presidente Donald Trump considera valioso mantener el canal abierto con el Kremlin para empujarlos a la mesa de diálogo. No obstante, Washington advierte que evaluará nuevas sanciones si no percibe voluntad real de Moscú para llegar a un acuerdo duradero.
Rubio también defendió que la administración actual no ha levantado ninguna de las sanciones previas, heredadas del gobierno de Joe Biden, quien mantuvo una línea dura contra el presidente ruso Vladímir Putin.
“Hoy tenemos la misma influencia que antes”, dijo Rubio, rechazando la idea de indulgencia con Moscú.
Europa sí aprieta
Mientras EE.UU. busca mantener el diálogo, la Unión Europea anunció su 17° paquete de sanciones contra Rusia. Estas nuevas medidas apuntan a barcos que ayudan a evadir restricciones al petróleo ruso.
Conversaciones en marcha
Trump sostuvo el lunes una llamada de dos horas con Putin, calificada como “muy buena”, y posteriormente habló con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski y otros líderes europeos. De allí surgió un compromiso de ambas partes para iniciar conversaciones de paz inmediatas.
La semana pasada, representantes rusos y ucranianos se reunieron en Turquía, con un único acuerdo concreto: intercambiar 1.000 prisioneros por cada bando y presentar condiciones para un futuro alto al fuego.ímir Zelenski



