Un despliegue naval de Estados Unidos en el Caribe Sur encendió las alarmas tanto en Caracas como en Washington: ¿se trata de una verdadera operación antidroga o de un mensaje directo al gobierno de Nicolás Maduro?
Flota en camino
Reuters informó que al menos siete buques de guerra y un submarino nuclear de ataque rápido se encuentran ya en la zona o en ruta, con más de 4.500 marineros e infantes de marina a bordo.
El entonces presidente Donald Trump sostuvo que el objetivo era “combatir y desmantelar las organizaciones de narcotráfico y grupos terroristas extranjeros en el hemisferio”. Sin embargo, analistas remarcan que la mayor parte de la droga llega a EEUU vía Pacífico y que en el Caribe predomina el tráfico aéreo clandestino, no marítimo.
Caracas denuncia presión sobre Maduro
En el chavismo creen que el blanco es claro: Maduro y su círculo cercano. Washington elevó en agosto a 50 millones de dólares la recompensa por su captura, acusándolo de narcotráfico y de lazos criminales.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, replicó:
“Los venezolanos saben quién está detrás de estas amenazas militares de Estados Unidos. No somos narcotraficantes, somos gente noble y trabajadora”.
Tensión en aumento
Desde Caracas, Diosdado Cabello y el embajador ante la ONU, Samuel Moncada, denuncian que EEUU usa la “guerra contra las drogas” como pretexto para presionar políticamente a Venezuela, en abierta violación de tratados internacionales.



