El Gobierno de Estados Unidos aseguró que los cargamentos de insumos médicos enviados a Venezuela en febrero de 2026 fueron efectivamente entregados al Ministerio de Salud, en respuesta a las dudas sobre el paradero de estos suministros dentro de la red hospitalaria del país.
El Departamento de Estado confirmó a medios, entre ellos NTN24:
“Estados Unidos facilitó entregas médicas con apoyo estadounidense para bienes que fueron reembolsados con fondos venezolanos”.
Además, precisó:
“Trabajando con la OPS y otras organizaciones, confirmamos que los suministros llegaron al Ministerio de Salud de Venezuela para su posterior distribución”.
La administración de Donald Trump reiteró que los envíos incluyeron productos básicos adquiridos con financiamiento venezolano y con respaldo logístico de Estados Unidos.
Más de 71 toneladas enviadas
La aclaratoria surge tras denuncias de gremios médicos que aseguran no haber recibido estos insumos en hospitales públicos.
El primer cargamento se reportó el 13 de febrero de 2026, con la llegada de más de 6.000 kilos de suministros médicos prioritarios.
Posteriormente, el 21 de febrero, se concretó una segunda entrega que superó los 65.000 kilos, elevando el total a más de 71 toneladas enviadas al país.
“No ha llegado nada”
Sin embargo, representantes del sector salud sostienen que los materiales no han llegado a los centros asistenciales.
El presidente de la Federación Médica Venezolana, Douglas León Natera, fue tajante:
“No ha llegado nada”, afirmó en entrevista con Televen.
Como ejemplo, señaló que en un hospital de San Juan de los Morros solo se recibieron 170 jeringas en el área de anestesia, una cifra que considera incompatible con los volúmenes anunciados.
También cuestionó la falta de transparencia en la cadena de distribución y denunció un “silencio absoluto” por parte de las autoridades.
Crisis hospitalaria de fondo
Las denuncias se producen en medio de la profunda crisis del sistema de salud venezolano, donde médicos y pacientes reportan escasez de insumos y fallas estructurales en hospitales públicos.



