China ha dado un salto en el espionaje militar con un nuevo microdron con forma de mosquito, capaz de infiltrarse en zonas restringidas sin levantar sospechas. El dispositivo fue presentado por el canal estatal CCTV7 y desarrollado por la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa (NUDT).
Con apenas 0,6 centímetros de largo, alas que imitan plumas y tres patas ultrafinas, el dron está diseñado para volar y posarse como un insecto real, pasando totalmente desapercibido. Su objetivo: misiones de reconocimiento, inteligencia y vigilancia táctica en entornos urbanos o naturales.
“Este tipo de robots biónicos en miniatura son ideales para tareas de inteligencia”, dijo el investigador Liang Hexiang, responsable del proyecto.
El aparato estaría equipado con microcámaras HD, micrófonos direccionales y sensores para recolectar imágenes, sonido y posiblemente muestras ambientales, según reportó DW. Su tecnología biomimética permite que se mueva y vuele como un mosquito real.
¿Qué puede hacer este dron?
- Espionaje encubierto en zonas de alto riesgo.
- Captura de video y audio en tiempo real.
- Monitoreo ambiental en espacios reducidos.
El desarrollo recuerda al “RoboBee” de Harvard, lanzado en 2013, aunque este medía 3 cm y tenía fines agrícolas. El dron chino, mucho más pequeño y sofisticado, eleva el espionaje militar a una nueva escala.



