Estados Unidos alertó este martes que la situación de derechos humanos en Venezuela “empeoró significativamente” tras las disputadas elecciones presidenciales de 2024, denunciando graves abusos cometidos por el Gobierno de Nicolás Maduro.
En su informe anual de DD.HH., el Departamento de Estado registró “reportes fidedignos” de ejecuciones arbitrarias, desapariciones, torturas, detenciones ilegales, represión transnacional contra extranjeros y el “reclutamiento ilegal de niños” por grupos armados vinculados a Maduro.
Se trata del primer informe de la nueva Administración de Donald Trump, que también documenta “graves restricciones a la libertad de expresión y prensa”, incluyendo violencia, amenazas y arrestos contra periodistas, así como la presencia significativa de trabajo infantil y redes criminales de trata de personas que operan sin que se tomen medidas efectivas.
En el caso de Cuba, aliado estratégico de Caracas, el reporte no señala avances en materia de derechos humanos y mantiene denuncias de trabajo forzoso auspiciado por el Estado y restricciones a la libertad religiosa, problemas que —según Washington— se asemejan a los que enfrenta Venezuela.



