La Cumbre de Impacto IA 2026 concluyó este sábado en Nueva Delhi con la adopción de la llamada “Declaración de Delhi”, un acuerdo multilateral sobre inteligencia artificial que contó con el apoyo de 88 países. La clausura se había postergado un día debido a diferencias en la redacción final del documento.
El texto, difundido por el Ministerio de Electrónica y Tecnología de la Información de la India, destaca que el desarrollo de la IA representa un momento decisivo en la evolución tecnológica y subraya que las decisiones actuales influirán en el modelo de sociedad digital de las próximas generaciones.
Entre los firmantes figuran actores clave como Estados Unidos, China y la Unión Europea. El objetivo central del pacto es promover principios éticos compartidos ante el rápido avance de una tecnología que, según referentes del sector, podría alcanzar niveles de “superinteligencia” en un plazo relativamente corto.
Directrices no vinculantes
El consenso fue posible luego de que el documento final estableciera que sus lineamientos serán de carácter voluntario y no obligatorios. Esta precisión permitió sumar a una docena de países que inicialmente se mostraban reticentes.
La posición estadounidense había sido una de las más cautelosas frente a cualquier esquema que implicara regulaciones estrictas. En contraste, líderes como el primer ministro indio Narendra Modi, el presidente francés Emmanuel Macron y el mandatario brasileño Lula da Silva defendieron un acceso más amplio y equilibrado a la tecnología, con énfasis en la prevención de riesgos sociales y políticos.
Seguridad, acceso y empleo
Entre las iniciativas contempladas destaca la creación de un repositorio internacional de buenas prácticas en seguridad de IA, concebido como un espacio para compartir protocolos que permitan anticipar fallos críticos en los sistemas.
Asimismo, el acuerdo incluye una carta orientada a facilitar el acceso de países en desarrollo a componentes tecnológicos esenciales, como semiconductores, en condiciones más equitativas. También se plantea priorizar aplicaciones en áreas sensibles como salud y agricultura, junto con estrategias de adaptación laboral ante el avance de la automatización en los próximos años.
Durante el encuentro participaron figuras destacadas del sector tecnológico. Sam Altman abogó por diversificar los centros de desarrollo para evitar concentraciones excesivas de poder, mientras Demis Hassabis proyectó avances significativos hacia una inteligencia artificial general en la próxima década.
La cumbre, que reunió a gobiernos, empresas y expertos durante cinco días y movilizó inversiones multimillonarias, se perfila como uno de los primeros intentos de articular una respuesta internacional coordinada ante el vertiginoso desarrollo de la inteligencia artificial.



